Las Manos Creadoras

Cada una de nuestras prendas ha sido diseñada y confeccionada por un grupo de mujeres que inspiradas por su pasión por la artesanía textil, decidieron unir sus dones e intercambiar saberes para procesar vellones de Lana Merino producidos en Tierra del Fuego, haciendo realidad el anhelado sueño de ver cómo a través de sus creaciones, un trozo del alma Magallánica sale a recorrer el mundo.

Patricia Bernarda Haro Villegas

Pasó su infancia en la Estancia Cooperativa Bernardo O’ Higgins junto a sus padres y hermanos, creció viendo a su madre tejer, pero quien le enseñó este oficio fue su padre, quien logró que se encantara en el mundo de la lana. Hoy Patricia se especializa en tejidos a crochet, a su ingreso a Artelanas Merino se capacita en hilado y comienza a desarrollar técnicas de palillo y telar, con el tiempo aprendió variadas técnicas y se ha perfeccionado en las mismas, dado así que su crecimiento y conocimiento ha sido un gran aporte para el desarrollo de prototipos y diseños. Otro gran aporte al grupo es su constante buen humor que alegra las jornadas de trabajo de sus pares.

Vilma Janete Vidal Garay

Hija de padres provenientes de Isla Grande de Chiloé, madre de 4 hijos y hoy abuela de 9 nietos, quienes ahora también siguen el camino de su abuela, Vilma también recibida de la carrera Técnico en Turismo, aprende de esta vocación muy pequeña, tejía a palillos, telar mapuche y bastidor, gracias a los pasos de la madre, quien le tejía la ropa de uso diario. El año 2008 decide comercializar sus productos artesanales, posteriormente en los talleres realizados en Artelanas Merino aprendió a hilar y otras técnicas de tejido como telar de peine.

María Carolina Fernández Olivo

Toda su infancia la pasó en la sexta región, en Peralillo, junto a sus padres y su hermano, en ese entorno a la edad de 6 años aprende a tejer y ahí comienza un camino dedicado a la artesanía textil. El año 1993 llega a la ciudad de Punta Arenas, donde su deseo de acercarse más al mundo ganadero – ovino se hace realidad, al ver la baja producción de hilados existente, comienza un camino de aprendizaje, donde la prioridad de Carolina era aprender a hilar sumándole luego técnicas de tintes mediante métodos ancestrales de teñido tales como el Aymara y Mapuche utilizando plantas y hierbas.

En el año 2017 impulsa junto a un grupo de Artesanas, la formación de Artelanas Merino, motivada por su convicción respecto a la oportunidad de desarrollo que brinda esta noble fibra natural para las artesanas magallánicas.

Nidia Luisa Vera Vera

Nacida y criada en la Isla Grande de Chiloé, hermana de otros nueve y con dos hijas, deja la isla a sus 28 años y con sus costumbres intactas migra a la ciudad de Punta Arenas en busca de nuevas oportunidades, llevando consigo un arte que la ha acompañado desde que tiene uso de razón: su gran pasión por el hilado y el tejido.

Su infancia estuvo marcada por su gran virtud que es nada más ni nada menos que Hilar en huso, una de las técnicas más antiguas y difíciles, gracias a su madre y a la necesidad del hogar surge el que este trabajo se convirtiera hoy en su vocación y la cual todas las mujeres de la familia desarrollaban desde muy pequeñas, así es con el pasar del tiempo llega a formar parte como una integrante más de Artelanas Merino, donde se destaca por ser una excelente maestra del hilado y que en conjunto con sus compañeras surge el intercambio de conocimientos, técnicas de tejido que hoy son parte de sus trabajos expuestos en Artelanas Merino. Nidia se destaca por su generosidad al momento de compartir sus saberes con quienes se inician en el arte del hilado.

Cecilia Margarita Muñoz Godoy

Nacida en la ciudad de Punta Arenas, casada y madre de dos hijos, Cecilia cuenta con mucha emoción que desde niña veía a su madre y abuela tejer varias técnicas, con tan solo 6 años tejió su primera prenda, un par de zapatitos, es ahí donde empezó su gusto por el tejido.

La constancia y dedicación la llevó a emprender su rol de artesana en el año 2009, haciendo trabajos en telar bastidor y el reconocido trabajo de fieltro amasado en forma autodidacta, trabajo muy destacado y valorizado por el tiempo que éste demanda, una vez incorporada a Artelanas Merino y con el tiempo y el amor que le dedica a sus prendas, sigue recorriendo este camino aprendiendo a hilar en rueca eléctrica y a perfeccionar sus destrezas en las técnicas que más utiliza.

Paola Sáez Delgado

A sus cortos 8 años su mamá le enseña a hacer sus primeros puntos a crochet, marcando su inicio en este bello arte, el que fue perfeccionando durante su juventud, etapa durante la que fue incorporando cada vez más conocimientos, confeccionando principalmente piezas decorativas para su hogar.

Luego al iniciar su etapa laboral mantuvo la artesanía como una actividad paralela, transcurrido 20 años decide renunciar a su trabajo formal para dedicarse completamente a la artesanía textil , con los años el interés por conocer las diferentes etapas de la producción de la lana la llevó a descubrir su pasión por el hilado, perfeccionándose en este bello arte y otras técnicas de tejido.

Carmen Rosa Ruiz

Nació en la ciudad de Río Grande en Tierra del fuego. Junto a su madre migra a la ciudad de Punta Arenas con tan solo 3 años de edad por lo cual se nacionaliza chilena, a lo largo de su vida se ha empeñado en concurrir a varios talleres de la junta de vecinos de su población, donde aprendió el oficio de artesana a modo textil, el tejer eran sus pasatiempos favoritos en el taller, en el año 2004 Carmen decide emprender un camino en forma personal, dándose a sí misma la oportunidad de comercializar sus trabajos artesanales, su fuerte ha sido la técnica de rostros en felpa, donde se ha destacado por su gran interés por la historia originaria de la región de Magallanes, haciendo también decorativos en fieltro agujado con los característicos cuerpos pintados y figuras de los Selknam.

A su ingreso a Artelanas Merino aprendió a hilar en huso y posteriormente en rueca eléctrica, también a tejer en el telar María, asimismo, a través del trabajo asociativo ha podido perfeccionar las técnicas que ya utilizaba tales como bastidor y palillos, lo que ha facilitado su trabajo.

Patricia Jarpa Orellana

Nacida en la ciudad de Los Ángeles, región del Bio-Bio, junto a sus padres pasó gran parte de su infancia y adolescencia en la ciudad de Angol. Desde pequeña vio a su madre tejer, que a su vez también le tejía las prendas que vestía. A los 17 años se va a estudiar Veterinaria a la ciudad de Valdivia, en paralelo a su profesión también tejía y se interesaba por saber más de la lana. En el año 2010 se muda a la Ciudad de Punta Arenas, donde se desempeña en el mundo ganadero – ovino, este mismo lugar le da la posibilidad de expandir sus conocimiento en cuanto a la producción de la lana, se perfecciona en la selección y clasificación de vellones.

En paralelo a su trabajo, se incorpora a Artelanas Merino, aportando sus conocimientos técnicos en la calidad de fibras naturales y tiene la oportunidad de aprender a hilar en huso y rueca eléctrica, a tejer en telar María y perfecciona sus conocimientos de tejido a palillo y crochet.